Cascarilla escleral

La cascarilla escleral, es de espesor más fino que la prótesis ocular, 4 mm o menor, se adapta al resto del ojo presente en la cavidad cuando, tras la evisceración, una enfermedad congénita o adquirida, un accidente o una microftalmia congénita hacen que el ojo residual presente un aspecto decolorado o desfigurado y el espacio para adaptar la prótesis es reducido.

En Meca Ópticos elaboramos cascarillas esclerales individualmente y reproducidas fielmente con las características del ojo sano: volumen, forma, color y otros detalles. El color del iris es realizado de forma artesanal, copiando los detalles de cada una de las zonas, aureola, estroma y limbo esclerocorneal.

¿Cómo elaboramos cascarillas esclerales?

La parte interna de la prótesis “copia” la zona del resto del ojo, evitando la zona corneal, debido a su extrema sensibilidad.

Para iniciar el proceso de adaptación es necesaria la máxima colaboración por parte del paciente.

En la primera visita cogeremos la forma para fabricar una cascarilla con la que empezaremos el proceso de adaptación.

En el plazo de tres semanas le entregaremos la cascarilla, en esa visita enseñamos al paciente a la manipulación de la misma, cuidado y limpieza, y los consejos de higiene ocular durante el porte.

Estableceremos un porte progresivo que debe cumplir para evitar dañar el resto del ojo. Al mes realizaremos una revisión, donde el ocularista valorará la adaptación que está teniendo la cascarilla a la superficie.

Es muy probable que durante éste periodo el paciente note que la prótesis se ha quedado pequeña, debido al acople de la misma en la zonas palpebrales Y a la retracción que experimenta el resto del ojo, se irán realizando modificaciones de la forma, e incluso fabricación de nuevas.

Cuando el ocularista crea que la cascarilla está estable, procederemos a la fabricación de una forma definitiva. Pasaremos a realizar revisiones de manera anual, y el reemplazo de la misma por una nueva a los 3- 4 años.

Beneficios de una cascarilla escleral

No es una medida puramente cosmética, favorece el desarrollo psicosocial, y permite ejercitar nuevamente funciones, como el parpadeo o el flujo lagrimal por la vía natural.

Una cascarilla ocular sirve de protección a la superficie corneal, estructura muy sensible al tacto, donde cualquier daño puede causar dolor y lagrimeo.

Número de licencia sanitaria de fabricación de productos sanitarios a medida: MU- 026 – PS